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  • Aniversario de la Terapia de síntoma

    Aniversario de la Terapia de síntoma

    Esta serie de entradas a continuación, son la celebración de haber comenzado algo a lo que he llamado Terapia de Síntoma. Con los conocimientos que he tenido de Sanación Pránica comencé los diagnósticos de exploración y el protocolo de sanación, pero la información que se me daba era más compleja de lo que el protocolo pedía. Es decir, uno puede decir: «este chakra está congestionado», pero la información que yo obtenía era: «este chakra está congestionado por un voto de duelo, porque esta persona en una vida donde fue médico perdió a un hijo y se sintió culpable y ese duelo se activa cuando quiere ayudar a tal persona y por eso se congestiona…»

    Entonces, me di cuenta de que lo que percibo podía ayudar a la gente a concientizar más sus propios síntomas y tener referencia en la toma de decisiones para tratamientos médicos, de otras terapias psicológicas, nutricionales y hasta en temas legales. Más de una persona en este primer año ha tenido elementos puntuales que trabajar en terapia psicológica. O de decisiones que tomar con respecto a relaciones personales (pareja, hijos) o de sus profesiones. 

    Aunque me he formado en Registros Akáshios y canalización, como casi todo aprendizaje, la parte empírica me ha aportado bastante. Agradezco mis formaciones, porque me han dado estructura. No obstante, me sigo sorprendiendo por el aprendizaje que sale sobre la marcha. Hay elementos que a veces no me esperaba y cuyas acciones tengo que improvisar durante la consulta. Como el día que llegó un guía de naturaleza demoniaca con una consultante. Lo contaré en una entrada más adelante. O cuando ayudé a una persona recién desencarnada a comunicarse con su familia. Sé que existen ciertas situaciones -de algunas no sabía que eran posible y las conozco según cada caso- pero desde luego, no es lo mismo saber en la teoría que enfrentarlo en una consulta. 

    Pienso que este aprendizaje debería ser más alcanzable para comprender mejor cómo nos formamos como seres humanos y acceder a nuestras mejores versiones pasando por la sanación de toda experiencia, en esta vida y en nuestras vidas pasadas. Confieso también, y quizá me arrepienta tal vez de decirlo y publicarlo, que a veces pienso que quizá todo esto es una alucinación muy bien organizada y estructurada en mi cabeza. Pero entonces, recurro a lo que he estudiado en la historia del arte y en general sobre las ciencias sociales, para recordar que la evolución del conocimiento siempre tiene un gran contra: lo nuevo, lo desconocido, al inicio siempre parece un disparate. El conocimiento disruptivo, precisamente rompe algo que estaba establecido. 

    Así que esta serie de entradas son la divulgación de lo que he aprendido en un año de trabajar con distintas personas esta técnica que ha ido haciéndose más redondeada y estructurada. Lo he dividido en partes según mis propios hitos y espero que puedan servirte para comprenderte, entretenerte o, si estás navegando en estas mismas aguas de la sanación y quieres colaborar con lo que exploro, bienvenida la red y la expansión de este conocimiento sobre el cuerpo sutil y la memoria transvida 🙂

  • Conectar con el ciclo del Sagrado Femenino

    Conectar con el ciclo del Sagrado Femenino

    El Sagrado Femenino es una forma de referimos a la energía espiritual en su parte femenina, siguiendo el principio universal de que todo tiene su parte femenina y masculina buscando constantemente un equilibrio. 

    Esta búsqueda ocurre en distintos niveles: en la manifestación material de la consciencia y por lo tanto en las especies, en nuestras almas en cada encarnación, en los patrones del linaje de los cuales provenimos, y en la consciencia colectiva u orden social. En el orden social, el contexto histórico del Sagrado Femenino, ha tenido un desbalance desde hace siglos. La teología feminista actual habla de «buscar el rostro femenino de Dios», y esto quiere decir que no están buscando los arquetipos más comunes de santas, vírgenes, o diosas con historias llenas de tragedia. Quiere decir que buscan la fuerza divina de la Fuente en su manifestación femenina. 

    Parte de la conexión con nuestro Sagrado Femenino es la sincronía con los ciclos externos desde nuestros ciclos internos, y hay tres grandes aristas para realizarlo: fluir nuestro ciclo menstrual con el ciclo lunar, fluir nuestra manifestación y honra de las cosechas con los ciclos de Gaia, y conectar nuestro útero en todos sus planos. 

    Cuando entendemos los ciclos de la luna y nuestros arquetipos menstruales, podemos entender nuestros desequilibrios y trabajo interno a realizar. Cuando fluimos nuestras cosechas con los ciclos de fertilidad de Gaia es más sencillo conectar con el agradecimiento, la abundancia y la capacidad de materializar lo que se decreta. Cuando conectamos los distintos planos de nuestro útero abrimos el canal donde fluye la Fuente Divina a través de nosotras, conectando sus atributos a nuestra vida. 

    El día de ayer celebré la Luna de Gusano o Luna de la Cosecha, cerrando un ciclo de 28 días que me propuse con ejercicios con su base en conocimientos de las mirráforas. Consagré una combinación de aceites esenciales que me acompañaron durante una serie de ejercicios en esos días. El resultado me tiene impresionada. Confieso que el viaje a las profundidades de mi mente no fue dulce, todo lo contrario. Estuve en contacto con mi propio desequilibrio, conscienticé su dimensión y la manera en la que me influye, tuve días muy amargos. Hoy me siento tomando distancia del proceso, agradeciendo a la Fuente y a mis guías por sus enseñanzas en esta jornada y, sobre todo, revalorando la relación conmigo misma tan marcada por la autoexigencia. 

    Me he propuesto dejar brotar una nueva energía que quedó como semilla recién despierta de estos días, la de una fuerza femenina poderosa. Pensé que sabía cómo era esa fuerza, pero se ha mostrado con los atributos de la ternura propia, la recepción, la paciencia, la flexibilidad, el cuidado como prioridad, la confianza en lo sutil como certeza. Esas cualidades no las conocía, así que me considero una aprendiz en su primer día de jornada. Los días amargos que pasé enfrentando estos demonios internos, son momentos que me mantendrán muy humilde por el resto de mi vida con respecto a reconocer que los límites de la vida y la muerte son frágiles, y que no quiero sentir ya el control sobre lo que sé o puedo saber, sino abrazarme a esta vida encarnada que tengo ahora y que es la que quiero disfrutar terrenalmente, aunque sepa que pueda reecontrarme después con quienes amo, quiero ser Azucena por ahora, disfrutando con cada una de estas personas que les ha tocado ser en esta vida. 

    Quise sembrar en este día el lanzamiento del primer boletín para la comunidad en redes sociales. Es mi ritual de afirmación de que quiero acompañar y sentirme acompañada, de valorar que las almas caminamos juntas, incluyendo los momentos de penumbra. Afirmo que agradezco el aprendizaje y que comienzo a cultivar una arquetipa poderosa basada en la dulzura. 

  • Aprendizaje 6: Existencia de los ángeles y guías

    Aprendizaje 6: Existencia de los ángeles y guías

    Algún día espero compartir más detalles sobre cómo ha ido creciendo la relación con mis guías espirituales a través de esta vida. En el camino cuando me he topado con otras personas que también tiene guías o se comunican con entidades en otras dimensiones, siempre resulta muy útil el intercambio y espero algún día contribuir a la mejor relación de las personas con sus guías y que sea provechoso lo que he tenido por experiencia siendo Azucena. Lo que es un hecho, es que desde que tengo uso de memoria, ya «escuchaba» a estas entidades. Me recuerdo jugando con estas presencias, antes de que naciera mi hermano, que llegó a este mundo cuando tenía yo 4 años de edad. Jugaba con estas presencias en preescolar, a veces no me gustaba jugar con otros niños y prefería jugar o platicar con estas presencias. 

    Cuando era niña escuchaba más, sentía más entidades, y de varios tipos. Hay experiencias que no fueron lindas. Siempre traté de controlarlo y me servía rezar, de preescolar a doctorado estudié en escuelas católicas. Saber que había un Dios protector me ayudó mucho cuando era más pequeña. También que habían vírgenes, ángeles, y todo ello. Y aunque tuve algunas crisis por creer que estaba loca (recuerdo perfecto, una a los 8 años y luego otra a los 16), siempre permanecieron tres presencias. Siempre me acompañan, me orientan. Cuando medito, las siento claramente. Apenas desde hace unos 4 años que empecé a realizar sanación, entiendo mejor su naturaleza, su misión, su forma de comunicarse. Y tengo mucho que seguir aprendiendo. 

    Lo que les quiero compartir ahora, es que en el protocolo que realizo, invoco también a las guías espirituales de aquella persona consultante. Actualmente reservo incluso una especie de silla, para que tomen lugar durante la sanación. A veces el cuarto donde la realizo se llena de presencias. Y han desfilado todo tipo de naturalezas. No sé tanto del tema desde alguna base más formal, pero quiero compartirles lo que he encontrado, por si les ayuda a ir detectando a sus guías espirituales. 

    Sepan que todas las personas tenemos un guía que viene a socorrernos. He visto desde arcángeles que cuidan de una familia y que, por ejemplo, la abuela le rezaba a éste y éste viene a cuidar de la nieta que viene a consultar. La protección de nuestras abuelas, abuelos, tatarabuelos, padres, etcétera, nos acompaña cuando se les invoca. A veces también han venido porque era el guía en otra vida. Me dicen, «en esta vida no me ha contactado, pero ya le acompañé antes, dile que si me vuelve a invocar volveré a estar cerca de ella». 

    Algunas naturalezas han sido:

    • Arcángeles: han venido para hablar de la misión de la persona, protegen algún linaje familiar o misión en el planeta. Usualmente intervienen directo en el cuerpo sutil de quien consulta, o guían mis manos y me dictan protocolo.
    • Ángeles: cuidan de la persona en esta vida porque la familia los ha invocado, porque el alma tiene alguna misión, o porque acompañaron al consultante en alguna vida pasada. 
    • Devas: son entidades de altísima vibración que acompañan a la persona cuando la invoca y se facilita su guía cuando el consultante medita. Su naturaleza es de luz diamante.
    • Almas maestras: fueron humanos encarnados y están cumpliendo una misión de protección o guía, entiendo que algunos fueron chamanes, curanderos, hechiceros, muchas veces cuidando de la familia. Por ejemplo, alguna chamana cuidaba a distintas generaciones de mujeres en una familia y les ayudaba a canalizar a éstas el don de sanación. 
    • Familiares desencarnados: han llegado en algunas ocasiones la abuela o la madre del consultante, que está desencarnada, y que ayuda y protege a la persona consultante. Entiendo que no permanecen así mucho tiempo, sino que de alguna forma «empujan» al consultante hacia alguna decisión para su bien superior. Cuando han llegado estas presencias, el consultante además tiene otro guía de distinta naturaleza. 
    • Hadas: Han llegado un par de entidades que me dicen que tienen naturaleza de hada, que son espíritus guardianes de algún saber y que se vinculan al alma del consultante por alguna misión en especial.
    • Maestros astrales: No necesariamente han sido humanos, pero son almas que están evolucionando y que, en algún momento de transición, guían a almas encarnadas en la experiencia humana. 
    • Guías de sombra: les he querido llamar de esta manera. Así como hay ángeles que vienen desde la luz, hay otros guías con naturaleza más bien demoniaca. Seguro da para una larga explicación, pero lo que puedo compartir es que, en algún caso, cuando invoqué a mis guías y guías del consultante, ella tenía dos guías pero uno se quedó afuera del lugar donde hago la sanación. Yo tengo programado un portal para que no pasen entidades de baja vibración a mi casa, y entendí que el guía era de otra naturaleza, contraria a la de los arcángeles que cuidan mi hogar. Y entonces, el guía que sí pasó al consultorio me dijo algo como-reitero que no hablan con palabras, son paquetes de pensamiento que yo percibo y comparto como palabras-: «este es uno de los problemas de ella, que nos escucha a los dos, y yo puedo llevarla a alta vibración, pero el otro ya te imaginarás…» Ese guía que se quedó afuera cumplía cuidar a esta consultante desde una vida anterior. Ella había tenido prácticas de lo que se considera coloquialmente «magia negra» y este había sido su guía. Ahora por lealtad, le seguía acompañando. Le pedimos al guía que no la acompañara más (con el permiso de ella) y que fuera hacia la luz. Esta solicitud y el protocolo fue canalizado desde San Miguel Arcángel. 
    • Tulpas: son la extensión de energía de algún alma, que puede proyectarla en una entidad fuera de su cuerpo. Lo que he aprendido también es que viajan entre vidas para ir tomando más fuerza y consciencia propia, y viajan por lo tanto en el tiempo ayudando al alma que la ha elaborado y a la misión que están cumpliendo. 

    Todas las personas podemos invocar a nuestros guías, las maneras más fáciles de contacto al inicio quizá son la meditación o los momentos de plegaria profunda, devenidos generalmente de alguna crisis o momento de urgencia. 

    Si dudas sobre tus guías, puedes comenzar convocando a los arcángeles, que son los mensajeros por excelencia y que ayudan en estos casos. 

  • Aprendizaje 5: Larvas energéticas o larvas astrales

    Aprendizaje 5: Larvas energéticas o larvas astrales

    De los distintos casos que trabajé durante este primer año con esta combinación de técnicas, me ha dado muchas sorpresas la importancia del cuerpo emocional. Agradezco estar en una época en la que se aborda con más naturalidad la importancia de validar, aceptar y gestionar las emociones, de cuidar la salud emocional, incluso, de diferenciar la salud mental de la emocional. 

    Me han tocado algunos casos donde me ha quedado claro que el cuerpo emocional es quizás una de las partes más latentes cuando un alma acaba de desencarnar. Es decir, quienes están en transición de pasar a otro plano, muchas veces quedan en el limbo de dimensiones, debido a su cuerpo emocional. Por la tristeza, enojo o angustia que los abarca. El cuerpo emocional, por lo tanto, es tal vez el más complejo de transmutar durante y al finalizar cada vida. Es el puente entre la memoria contenida en el alma, en el campo astral, y lo que traduce la mente desde la experiencia material. 

    El alma puede trascender cuando el cuerpo emocional ya no siente tareas pendientes para continuar a una siguiente etapa. 

    Cuando realizo la sanación del cuerpo sutil me he dado cuenta de que la polución tiene distintas formas según mi interpretación, y como es arriba es abajo, también creo que existen hongos, parásitos, lombrices, bacterias y manifestaciones similares. Varían en su conducta, en sus formas y cómo se almacenan, y en cómo se eliminan. 

    Algunas son como lazos y tienen comportamiento de lombrices, muchas veces son lazos con otras personas. Otras veces parecen colmenas de polución vibrando, a veces son como hongos. Se transmiten por herencia de linaje, algo así como la información genética pero a nivel sutil, también por las convivencia y relaciones que tenemos, y otro tanto (el más común pero también el más fácil de limpiar) por los lugares donde transitamos. Si trabajas en una oficina donde hay mucha tristeza, esos «gérmenes» de la tristeza se impregnan. También causan algo así como «alergias».

    Y así como hay elementos que alimentan a estos microorganismos, o larvas astrales o larvas energéticas, en el plano sutil estos microorganismos energéticos se alimentan de las emociones y pensamientos de las personas. Si en la oficina que mencioné, hay mucha tristeza y esos gérmenes los he recogido, y además abono a pensamientos de tristeza porque, por ejemplo, suelo flagelarme como hábito, entonces ese tipo de larva astral estará en mí. 

    Alguna consultante llegó por altibajos emocionales, pensamos que por la naturaleza de su trabajo, estaría relacionado con eso. Pero, en la exploración me di cuenta de que su matriz resonaba como un panal de mosquillas. Le hice preguntas y resultó que llevaba algunas semanas con una infección vaginal que no cedía. Esa infección, presente en los dos cuerpos (el físico y el sutil), estaba conectada por lazo con una ex pareja. El lazo era un sentimiento de querer protegerse ambos mutuamente, pero había resentimiento y dolor. Además de que a él lo percibía como alguien muy contaminado. Es decir, había un puente de contagio, ya no en el plano físico desde hacía un par de años, sino en el plano energético mediante los pensamientos de uno por tener presente al otro, aunque ya no tenían comunicación. La consultante me comentó que él a veces le enviaba mensajes, aunque ella no quería responder, pero era verdad que de alguna manera se sentía responsable por él. Y que la familia de él tenía prácticas espirituales un poco densas. La infección en chakra sexual se conectaba a corazón, y por eso eran los altibajos emocionales. Los parásitos energéticos se conectaban de chakra sexual a chakra corazón.

    Fue la primera vez que, bajo guía y canalización de los arcángeles y mis guías realicé este tipo de protocolo de corte: corté el lazo con el permiso de ella, además me recomendaron que realizara un tratamiento con vapores para el cuerpo físico. Y en el seguimiento me contó que la infección incluso cedió unos días después. 

    Casos como estos me han ayudado a los protocolos de sanación, entendiendo que el cuerpo emocional es el que alimenta la contaminación que nos puede causar más complicaciones en el día a día. 

  • Aprendizaje 4: Los registros akáshicos como mapas y el blue print espiritual

    Aprendizaje 4: Los registros akáshicos como mapas y el blue print espiritual

    Durante este primer año de Terapia de Síntoma he tomado práctica en la canalización de información. ¿Qué es una canalización o canalizar información? Significa abrir canales de recepción a través de nuestro cuerpo sutil para recibir información que se encuentra encriptada de otra manera que no es la materia o los pensamientos en su forma cognitiva. Es decir, sé que algo es caliente porque siento con mi cuerpo su temperatura. Sé que algo se llama árbol porque aprendí a relacionar esa palabra con un objeto, imagen o su esencia conceptual. Pero el ambiente está lleno de distintos tipos de información que no pasan por el cuerpo físico o por procesos cognitivos, y a veces, podemos interpretar ésto.

    Esa información que llega puede venir de otras dimensiones y otras entidades. Cuando «descargamos» los datos, lo interpretamos en nuestra mente, con los alcances de nuestro lenguaje, bagaje, conocimientos, vibración, emociones, etc. Pronto escribiré más detalladamente sobre esto. 

    Pero quiero compartir que, aprendiendo a leer archivos akáshicos de manera más formal y tratando de ayudar a personas a sanarse, pasé por tres casos similares en este año, con consultantes cercanas que, en un voto de confianza, hicieron el experimento conmigo. Después supe que esa técnica existe cuando se ejercita lo suficiente o cuando la personas tienen el don de hacerla. Se trata de ir a vidas pasadas a traer algo de información de ellas a la vida presente. En estos casos, ayudaba a estas consultantes a conciliarse con su don espiritual: videncia, manifestación y conjuro, que habían sido sus herramientas en otras vidas. 

    En los tres casos, seguí las instrucciones de los cuatro arcángeles que invoco durante las sesiones y de mis guías. Hice una limpieza de aura y de chakras, como lo hago por protocolo, e hice el proceso de apertura de archivos. Los archivos de vidas pasadas se me presentan como imágenes e información que me llega, como si me transfirieran la información completa de la imagen que estoy viendo. Pero cuando lo intencioné para traer algo que conciliara el don, apareció la información del registro como un mapa, como un mapa en 3d con información encapsulada en su topografía. Y el mapa era espacio-emocional. Ojalá algún día pueda hacer una representación material de ello. 

    El de una consultante, por ejemplo, desplegaba su vida como curandera en algún lugar tipo selva, no tengo idea de la época. Era una curandera que se conectaba al espíritu de la naturaleza, sabía comulgar con las hierbas, flores y animales. En esta vida, por cierto, la herbolaria ha sido una de sus principales herramientas. Vi algunos detalles como su cuestionamiento por conocer otras culturas, porque si podía hablar con el espíritu de la Tierra, sería interesantísimo compartirlo con otras personas. ¿Tendrían las personas otras lenguas?, era algo que se preguntaba. Esta persona, en esta vida estudió la licenciatura en Letras y su vida ha estado en la gestión cultural y el mundo editorial. Como curandera, usaba un collar donde colgaba algo. Tomé el collar consagrado desde el mapa-registro akáshico, y traje su energía a uno de sus chakras para activar el don en la parte del valor. 

    Si quien me lee ha usado alguna vez una computadora con USB, CD y Floppy, sabrá que cada dispositivo tiene una forma distinta, y una capacidad de almacenamiento distinta. Era casi imposible guardar un video en un floppy. Algo parecido ocurre con la carga energética, kármica, condensada en objetos que fueron materiales, pero cuya memoria y carga permanece en nuestra alma y se puede reactivar según el chakra (puerto de entrada en el cuerpo sutil) donde se coloque. 

    Yo seguí instrucciones y una de mis guías me dijo: esto es un Blue print espiritual. Me pareció bonito el término, pero no entendía que era un blue print porque me sonó a un proceso de impresión de gráficos. Los resultados de esos primeros tres casos de metodología canalizada fueron dando resultados palpables. Cuando estudié poco después registros akáshicos, supe que la técnica era posible, con vidas pasadas y futuras viables. Y que los blue print son planos para construcción, por lo tanto, son como los contornos ideales de algo a construirse. Y le encontré sentido a lo que pasó con esos primeros casos. 

    La sanación de dones y la manifestación de la misión de vida (porque después de estos casos he aplicado esta técnica a otras situaciones) se recurre a ver cuál es el ideal de tu avatar encarnado (avatar es el personaje que hoy tu alma está jugando a ser) y recurrimos a la memoria de tu alma para saber cómo llegar a este horizonte, en caso de que algo te esté costando trabajo por resistencias, polución energética, hábitos del pensamiento, obstáculos del cuerpo emocional, por mencionar algunos factores. Se trata de algo así como mirar la copia del contrato que firmaste antes de encarnar y contrastarlo con el trabajo que has hecho hasta ahora. Desde luego, hay ejercicios que hacer para que esto que se ha sembrado, se active. Como si al poner el archivo del CD en la computadora, tuvieras que aceptar el mensaje de «reproducir contenido». 

    Por otro lado, los mapas que menciono también se exploran, se les pide información, se intervienen. He ido aprendiendo y sigo estudiando, cómo funciona la información en distintas dimensiones y cómo los seres humanos estamos habituados a algunas, y no tanto a otras. Estos mapas condensan información en distintas dimensiones y mi mente logra interpretarlas con su alcance. Y es mi intención seguir experimentando con ellos. 

  • Aprendizaje 3: Polución de chakras en secuencia

    Aprendizaje 3: Polución de chakras en secuencia

    Después de este primer año de Terapia de Síntoma he aprendido también un poco más sobre la mecánica de los chakras y cómo se almacenan ciertas memorias en ellos. Hay una parte que se comenta en Yoga y en Sanación Pránica, referente al mundo micro y macro; como es arriba es abajo, como es adentro es afuera. Y nosotros somos personas en un planeta, que se agrupa en una galaxia con su propio SER, dentro de otro ser y así, sucesivamente. Y a su vez, habitan en nosotros microbios que tienen su propio SER. Algo así como Men in black cuando el universo es un patrón dentro de la canica que posa en el collar de un gato que no sabemos en qué universo esté. Cuidado, no quiero decir que vivamos alrededor de un gato, o que pensemos de nuevo que al final estamos sobre una tortuga sostenida por elefantes. Quiero decir que estamos sumando seres y somos la suma de otros seres. Y no culpo a quien traduzca esto a imágenes que le vuelen la creatividad, a mí me pasa seguido y soy fan de los fractales. Pero lo que quiero decir es que los chakras tienen su parte de SER, por eso creo que almacenan memoria, recogida de nuestra alma. 

    Y al igual que las glándulas en el cuerpo físico, los chakras se conectan entre ellos, en una secuencia que guarda el mapa de la evolución del alma, como si fueran un fractal del Todo. Primero sobrevivir (raíz), luego crear (sexual), el ser (plexo), compartir (corazón), expresar (garganta), dominar el ser (frente) y conexión con lo superior (corona). Esto se aplica para entender el recorrido del alma, de las experiencias, de las vocaciones, de la evolución de los países, de las personas, y un largo etcétera. Tomé un curso con Orai Shakta (@CírculosTantra), iniciado tántrico donde pude aprender más sobre el estudio de los chakras y me parecía adecuado algo que explicaba: una vez que entiendes cómo funciona esa secuencia, la empiezas a ver en muchas partes. 

    Algo que me ha pasado con la sanación es que voy entiendo cómo la afectación de un chakra, generalmente, afecta a los contiguos, pero también teje redes con otros, según cada suceso. Por ejemplo, alguien que ahora quiere ser madre pero ha tenido complicaciones para embazarse, tenía una memoria de enojo en su chakra sexual (que afecta matriz y se manifestaba con miomas y padecimientos). Tenía una memoria latente de haber sido madre-niña bajo condiciones deplorables, violentada continuamente. Se había propuesto no volver a engendrar jamás. Esa memoria en su chakra sexual se incentivaba con la información de linaje depositada en el chakra ombligo. Y esa secuencia de congestión afectaba el plexo, el «yo soy», por eso tenía temas de inseguridad que también se reflejaban en su vida profesional. Y así, un chakra que está congestionado da información de cómo se debe ir «digiriendo» la información a trascender. 

    El tratamiento que intento ahora es atender el foco y la información tangente por consecuencia. Porque es como una astilla en el dedo que ha producido inflamación en todo alrededor. Hasta que no se retira la astilla se desinflama toda el área. Algo parecido ocurre con nuestro cuerpo emocional. 

  • Aprendizaje 2: Equipos álmicos o las almas en cada linaje

    Aprendizaje 2: Equipos álmicos o las almas en cada linaje

    En este año de Terapia de Síntoma he aprendido algo que me da curiosidad seguir explorando. Al inicio tenía una hipótesis que ha ido cambiando. ¿Por qué debería traer a esta vida el recuerdo de la pierna rota, como una forma de dolor «inexplicable» en la pierna actual? Pensé que se trataba de que algunas lecciones están latentes según el equipo álmico o equipo de almas con el que hemos venido a esta encarnación. Es como si en un aula a veces te tocara hacer equipo con tu compañero B y C y luego con X y Z. Ya sabes que hay un antecedente cuando trabajas con B y C y otro con X y Z. Hoy, quizás algunos síntomas son más evidentes porque es la historia con B y C: tu madre y tu abuela de esta vida. Y así, con cada caso. 

    Aún es una observación que sigo haciendo, pero hay algo que puedo asegurar a estas alturas: coincidimos más de lo que pensamos, siempre nos estamos reencontrando. No es raro que quien hoy es tu madre ya haya jugado otro papel en tu vida. Tu pareja quizá fue tu hermana anteriormente. Somos un tejido complejo de relaciones afectivas transvida, ya sea que intervengan unos minutos o una relación que trascienda toda la vida. Incluso si sólo puso los genes. Los padres biológicos de mis amigos adoptivos pusieron información en ellos para gestionar en esta vida, aunque mis amistades no tengan idea de quiénes les engendraron. Y, en el caso de las madres, imprimieron también un primer entorno afectivo en el vientre. O una familia recibió durante un año a un alma para llenarle de amor porque ese ser debía sentirse amado y perdonado por ellos, aunque su paso en esta vida haya sido muy corto y su trascendencia deje duelos inefables. Después quisiera abordar más estos casos. 

    El hecho es que hacemos equipo más veces de lo que creemos y, muy parecido al caso de la escuela, en el que a veces compartimos unos minutos afuera del baño platicando con alguien a quien no conocíamos y terminamos formando una nueva y valiosa amistad, de igual manera, a veces quien nos ayudó a salir de un escombro en un terremoto, el soldado que nos disparó y ultimó nuestra vida, se vuelven almas con las que volvemos a coincidir para ir forjando relaciones más complejas. 

    El fin es uno sólo, la unicidad. Todos somos uno mismo y regresaremos a La Fuente. Y regresaremos en el más elevado amor y gratitud posible. Así que quien en una vida me dispara, quizá después, sea aquél que me ha ofrecido su ayuda incondicional o quien intervino a salvarme en el momento preciso. 

    Y así vamos sumando. 

  • Aprendizaje 1: Memoria transvida, ¿trauma transvida?

    Aprendizaje 1: Memoria transvida, ¿trauma transvida?

    Tengo precaución de llamarle trauma, porque muchas veces pensamos que el trauma es una herida, que supone alguna debilidad o que supone una cicatriz imborrable. Aclaro algo, creo que un trauma es una experiencia remarcable, que nos supone un aprendizaje latente, y que es la manifestación de una emoción-pensamiento compleja para ser trabajada. 

    Uno de los aprendizajes más relevantes que he aprendido en este año de Terapia de Síntoma es un poco de la mecánica del trauma transvida. Voy a recurrir al caso de una consultante 947. Uno de los puntos a trabajar fue que vivió un mal momento laboral donde le ocurrió un tipo de linchamiento en la empresa y el medio donde laboraba. Sabía que había sido un mal momento y que, incluso, llegó a tener episodios de pánico durante esa temporada. Cuando accedimos a sus registros, apareció la memoria de un linchamiento donde fue enjuiciada en público y ejecutada. La sensación de desprotección y la ira-angustia de ver el placer en aquellos que celebraban su linchamiento fue algo que de alguna manera se imprimió en su cuerpo emocional. La memoria trascendió, pues el sentirse tan vulnerable ante la furia de una muchedumbre, es algo que debía transmutar. Cuando tuvo los ataques de pánico en esta vida, fue por el reflejo de la muchedumbre linchando y el peligro de muerte latente.

    Esto es un breve ejemplo, pero he explorado casos: quien permanece workohólicamente en oficina y trabaja 24/7 por un reflejo de «protección a la familia», porque fue un esposo que zarpó por temas comerciales en un barco que se hundió y murió en la angustia de saber que dejaba desamparada a su viuda e hijos pequeños; quien llegó con un dolor de pierna «inexplicable», pero que significaba el recuerdo de la vez que quedó atrapado en un derrumbe y no llegaron por él, asociando el dolor de pierna con la sensación de traición y ahora trayéndolo a esta vida como un recordatorio que se activó cuando mi consultante tuvo contacto -después de mucho tiempo- con una persona que la hacía sentir traicionada.

    Le he llamado síntoma al recordatorio de un aprendizaje o memoria que está latente para ser transmutado, que se manifiesta en la parte emocional o física, y que generalmente se produjo en alguna vida para ser trabajada en esta cuando algo activa el recordatorio. 

    Generalmente, encuentro estas memorias instaladas en los chakras, como si fueran archivos almacenados en distintas partes de un dispositivo, del cuerpo sutil. He aprendido que, según el chakra donde se instalan, está relacionado el trabajo pendiente: el amor, el yo soy, la expresión, la creatividad, por ejemplo. Y muchas veces, como cables conectados, afectan a otro contiguamente. 

    El tratamiento va entonces concientizando y sembrando cierta energía en donde se encuentra ese archivo, acompañado del trabajo en sus distintos planos como el mental, a veces el físico y también el energético. 

  • Naturaleza de los ángeles

    Naturaleza de los ángeles

    Los ángeles son seres que emanan de la energía divina creativa, de la Fuente, para servir de mensajeros entre distintas dimensiones y los seres que habitan en ellas. Según el grado de inmediatez a la Fuente (coloquialmente llamada Dios) tienen funciones específicas y mecanismos de comunicación que pueden variar. Es por ello que se habla de Coros Angelicales, de una jerarquía que más que orden de poder, responde a las formas de comunicación posibles entre la Fuente y los seres, es la forma de organización de la luz que los conforma. 

    Se conocen tres grupos, cada uno, con tres especies distintas. Sus virtudes y formaciones han dado lugar a diversas interpretaciones poéticas en la cultura. 

    Primer orden. El más cercano a la Fuente.

    • Serafines. Son brotes directos del fuego de la Fuente, de su amor Divino, hacen que su flama circule y se mueva. 
    • Querubines. Guardan y transmiten la certeza del amor Divino a través de lo que inteligimos como conocimiento. 
    • Tronos. Su energía es un espiral de fuego en movimiento, mantienen viva la voluntad de acercarse al fuego de la Fuente. 

    Segundo orden. Intermedios entre la Fuente y los seres encarnados. 

    • Dominaciones. Transmutan el amor en misericordia, para el mismo orden de estos mensajeros y los seres que se acercan a ellos. 
    • Virtudes. Inspiran y crean milagros, llevan la luz de la Fuente cerca de los seres para incentivar su acercamiento a lo Divino. 
    • Potestades o Poderes. Interceden para conservar la armonía en los distintos órdenes de los seres en sus experiencias (humanos, por ejemplo) y la luz de la creación. 

    Tercer orden. Los más cercanos a la experiencia humana. 

    • Principados. Ejercen como guías, sobre todo, en posiciones de liderazgo. Dan «empujoncitos» para decisiones que se orientan a la armonía con la Fuente. 
    • Arcángeles. Son mensajeros de las misiones Divinas para con los seres encarnados, orientan a los ángeles, tienen vocaciones específicas sobre cómo llevar el fuego divino a los seres: la fuerza, poder, inspiración, por ejemplo.  
    • Ángeles. Son guardianes de los seres en sus experiencias, son los más cercanos a los humanos, orientan, protegen y dan mensajes. 

    La presencia de estos seres puede percibirse en las meditaciones, en señales específicas para cada humano, en momentos de encrucijadas, o en invocaciones que hacemos para contactarles. Su presencia se manifiesta como paz, esperanza o certeza, nuestro Yo superior se contagia del amor Divino del cual son portadores y nos conforta espiritualmente. 

    Los guardianes celestiales. Artista: Irakischer Maler, año 1280.
  • Agua bendita

    Agua bendita

    El agua es uno de los elementos con mayor adherencia energética, es uno de los más maleables también por ello en su materia. Por ello, sirve de conductora y mediadora muchas veces, tanto en fenómenos como en rituales. En el protocolo de Sanación Pránica, por ejemplo, es necesario tener a un lado, una mezcla de agua y sal para desechar ahí lo que estamos limpiando. 

    En el catolicismo es común encontrar el agua bendita como elemento sagrado o parte del altar en una casa. Generalmente, esta agua se ha bendecido en alguna iglesia por algún sacerdote. Yo me imagino que la formación molecular,(como se ha demostrado en algunos experimentos con agua y sus cristales tras escuchar palabras), se adecúa para facilitar energía limpia en el ambiente. Los elementos que han sido consagrados, en el más positivo de los casos, impregna con prana dorado, prana divino, los objetos o personas donde se descarga. 

    El agua bendita es una programación para impregnar lo divino en aquello que lo destinemos. Como el inicio de rituales, como nuestro hogar, una herramienta de trabajo, espacios específicos, etcétera. 

    Con respecto a bendecir masas de agua, una amiga preguntaba hace poco: «y si yo me meto al mar y lo bendigo todo, ya sea con mis manos o porque un agua bendice otra agua, entonces ¿tendré el mar bendito?». Yo recordaré entonces que una bendición es una intención, es una programación energética, la energía sigue al pensamiento y ello lleva una intención. En el caso que plantea mi amiga, habría que analizar cuál es la intención de bendecir una masa de agua tan grande. Ya habrá que considerar también las condiciones de este mar, pues comparte la energía de muchos seres más dentro de éste. Resulta más sencillo entender que un sacerdote, en nombre de sus creencias, bendiga una botella para el uso de los creyentes con los que comparte una fe.

    Y tú también, si confías en que puedes hacerlo, puedes bendecir una pequeña botella de agua para tu uso. La impresión de energía esas más efectiva según la limpieza de tu cuerpo energético, pero recuerda, la intención cuenta bastante.