Tengo precaución de llamarle trauma, porque muchas veces pensamos que el trauma es una herida, que supone alguna debilidad o que supone una cicatriz imborrable. Aclaro algo, creo que un trauma es una experiencia remarcable, que nos supone un aprendizaje latente, y que es la manifestación de una emoción-pensamiento compleja para ser trabajada.
Uno de los aprendizajes más relevantes que he aprendido en este año de Terapia de Síntoma es un poco de la mecánica del trauma transvida. Voy a recurrir al caso de una consultante 947. Uno de los puntos a trabajar fue que vivió un mal momento laboral donde le ocurrió un tipo de linchamiento en la empresa y el medio donde laboraba. Sabía que había sido un mal momento y que, incluso, llegó a tener episodios de pánico durante esa temporada. Cuando accedimos a sus registros, apareció la memoria de un linchamiento donde fue enjuiciada en público y ejecutada. La sensación de desprotección y la ira-angustia de ver el placer en aquellos que celebraban su linchamiento fue algo que de alguna manera se imprimió en su cuerpo emocional. La memoria trascendió, pues el sentirse tan vulnerable ante la furia de una muchedumbre, es algo que debía transmutar. Cuando tuvo los ataques de pánico en esta vida, fue por el reflejo de la muchedumbre linchando y el peligro de muerte latente.
Esto es un breve ejemplo, pero he explorado casos: quien permanece workohólicamente en oficina y trabaja 24/7 por un reflejo de «protección a la familia», porque fue un esposo que zarpó por temas comerciales en un barco que se hundió y murió en la angustia de saber que dejaba desamparada a su viuda e hijos pequeños; quien llegó con un dolor de pierna «inexplicable», pero que significaba el recuerdo de la vez que quedó atrapado en un derrumbe y no llegaron por él, asociando el dolor de pierna con la sensación de traición y ahora trayéndolo a esta vida como un recordatorio que se activó cuando mi consultante tuvo contacto -después de mucho tiempo- con una persona que la hacía sentir traicionada.
Le he llamado síntoma al recordatorio de un aprendizaje o memoria que está latente para ser transmutado, que se manifiesta en la parte emocional o física, y que generalmente se produjo en alguna vida para ser trabajada en esta cuando algo activa el recordatorio.
Generalmente, encuentro estas memorias instaladas en los chakras, como si fueran archivos almacenados en distintas partes de un dispositivo, del cuerpo sutil. He aprendido que, según el chakra donde se instalan, está relacionado el trabajo pendiente: el amor, el yo soy, la expresión, la creatividad, por ejemplo. Y muchas veces, como cables conectados, afectan a otro contiguamente.
El tratamiento va entonces concientizando y sembrando cierta energía en donde se encuentra ese archivo, acompañado del trabajo en sus distintos planos como el mental, a veces el físico y también el energético.

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